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Un joven invidente de 17 años practica esquí, ciclismo, atletismo y acaba de realizar la vía ferrata del Tajo de Ronda.

Miguel Machado no se pone límites. Aunque no ve, el esquí, ciclismo o atletismo son deportes en los que se mueve con soltura. Tanta que, con su hermano Pepe, acumula varios premios y son subcampeones y campeones en algunas de estas disciplinas. Su discapacidad no ha sido obstáculo para practicar estos deportes, en los que su hermano Pepe es guía y compañero. Ahora acaba de culminar con éxito otro nuevo reto: la escalada. El lunes pasado realizaron, acompañados por los guías de Al Andalus Activa, la vía ferrata del Tajo de Ronda. Una experiencia “chulísima”, asegura este joven granadino de 17 años, que en todo momento se sintió seguro: “los monitores lo tenían todo muy bien preparado”, afirma.

La vía ferrata de Ronda se encuentra en un enclave excepcional, a los pies de su famoso Tajo. Aquí, en los años treinta, Sevillana colocó unos anclajes de hierro en la pared vertical del desfiladero para que los trabajadores pudieran levantar unos muros de mampostería. Estos elementos quedaron en el olvido hasta que hace unos años Al Andalus Activa la adaptara al turismo activo. La vía ferrata sirve para superar un desnivel de 80 metros y permite acceder a lugares con unas vistas únicas del famoso puente que levantara Martín de Aldehuela en 1793. Unas vistas y unas sensaciones que Miguel “sintió con toda seguridad”, afirma su hermano Pepe. Él es su amigo, compañero y guía. En todos los deportes que practican. Empezaron con el ciclismo, siendo niños, cuando una tía les regaló una bicicleta tandem. Viviendo a los pies de Sierra Nevada el esquí no tardó en llegar. Su madre les animó y hoy son una pareja conocida por todos los esquiadores: un altavoz y la música y gritos que da Pepe a su hermano para guiarle por las pistas no pasan inadvertidos al resto de esquiadores.

A esta nueva actividad, la escalada, llegaron un poco por casualidad. A través de las redes sociales contactaron con Jesús Olvera, el director técnico de Al Andalus Activa, que les propuso que Miguel realizara esta vía ferrata para comprobar su nivel de adaptación. Y la prueba ha sido todo un éxito, porque los hermanos Machado Orozco ya están pensando en otras aventuras: les esperan dentro de unas semanas los puentes tibetanos de la vía ferrata de Benalauría y las pozas del río Verde de Almuñecar para hacer barranquismo.

“Cada uno se pone sus límites”, afirma con seguridad este joven vitalista, “el límite no está donde uno pueda, sino donde uno quiera”, deja como mensaje de ánimo a otros jóvenes en su misma situación. Así, su discapacidad no le impide practicar todos estos deportes con la ayuda de su hermano, dos años mayor que él. Pepe y Miguel también estudian (hostelería el primero y la prueba de acceso para el grado medio de Informática el segundo) y tienen un blog en el que cuentan sus experiencias.

Jesús Olvera, guía y director técnico de Al Andalus Activa, explica que no es la primera vez que trabajan con invidentes, ya que han enseñado a esquiar a personas con distintos grados y tipos de discapacidad, pero reconoce que la experiencia con Miguel ha sido muy especial. Lo peor de la experiencia no ha sido la vía ferrata ni la discapacidad de Miguel, sino las condiciones en que se encuentra el sendero. “La administración tiene abandonados estos caminos, han caído incluso piedras de considerable tamaño y no se limpia el sendero, que es transitado a diario por infinidad de turistas”, comenta.

Escrito por: Francisco Gutierrez  Diario Sur