Publicado archivado en Noticias.

Sufrir una discapacidad no debe impedir disfrutar de inolvidables viajes. Conoce oportunidades y recursos para organizar unas vacaciones accesibles.

Viajar es uno de los mayores placeres de la vida. Conocer lugares nuevos aporta conocimientos, cultura y mucho enriquecimiento personal. Sin embargo, acciones tan simples como visitar un museo, elegir el hotel de tus sueños, o realizar una excursión por un bello paraje natural, puede ser muy complicado para las personas afectadas por algún tipo de discapacidad.

Una persona invidente o una que se mueve en silla de ruedas, encuentra problemas a la hora de viajar desde el momento en que elige el trasporte, por eso la tarea de organización antes de viajar es tan importante. Las agencias de viaje y las empresas del sector turístico y hostelero son cada vez más conscientes de esta realidad y cada vez son más las oportunidades que ofrecen para este sector de la población.

Personas con movilidad reducida. Destinos sin barreras arquitectónicas

Las personas con movilidad reducida tienen que tener en cuenta muchos aspectos antes de viajar, si bien es cierto que la discapacidad motora es en la que más avanzadas están las adaptaciones. Para empezar hay que tener en cuenta el medio de transporte en el que realizaremos el viaje, y los servicios de transporte existentes en el lugar de destino. En las grandes ciudades cada vez es más común que el transporte esté adaptado. El metro de Madrid por ejemplo, es uno de los servicios más valorados, y aún así, no todas las líneas son accesibles. Además, no sólo el medio de transporte en sí debe ser accesible. También lo deben ser sus estaciones y paradas.

 

La mayor parte de las compañías aéreas ofrecen servicios para personas con movilidad reducida, no obstante hay que estar atentos a las condiciones de cada empresa. Además, los aeropuertos siempre tienen un protocolo de atención a este tipo de usuarios, e incluso personal preparado para hacer más cómodo el servicio. En España, AENA ofrece servicios a personas con movilidad reducida.

A la hora de elegir el alojamiento, tampoco vale cualquiera. El lugar donde se hospeda la persona con movilidad reducida debe ser accesible arquitectónicamente (rampas, ascensores, puertas con medidas especiales, por ejemplo), y tener los accesorios necesarios para crear baños adaptados.

Sobre el destino elegido, también hay que ser conscientes de que la accesibilidad aún no ha llegado a todos los rincones del mundo, por triste que parezca. A la hora de elegir una playa, una ruta en plena naturaleza, un museo, un zoológico o un parque de atracciones por ejemplo, hay que saber de antemano si son accesibles o no. Cada vez son más las rutas y destinos turísticos preparados para personas con discapacidad.

Turismo para invidentes. Descubrir lugares con otros sentidos

El caso de las personas ciegas es diferente. En cuanto a la accesibilidad arquitectónica, es un tema muy importante. Debe de ser específica para ellos. Casi siempre se utilizan señales sonoras o táctiles, y se encuentran fácilmente en ciudades de gran y medio tamaño. Semáforos con señal sonora, servicios de transporte con señalización sonora, cajeros con botones táctiles,… hay un mundo pensado para las personas invidentes. Aunque aún queda mucho por hacer.

 

En cuanto a los viajes, una persona invidente no tiene tantas barreras como la persona con movilidad reducida, sin embargo, hay muchos aspectos del turismo de los que difícilmente pueden disfrutar. La ausencia de visión, les quita la posibilidad de encontrar sentido a rutinas turísticas tan comunes como visitar un mirador, o apreciar la arquitectura de un gran edificio, o mirar un cuadro. Sin embargo, cada vez son más las empresas turísticas que se adaptan a la discapacidad visual, ofreciendo servicios como audio guías en los museos, zoológicos y recorridos turísticos, e incluso ideando paquetes turísticos especialmente pensados para ellos. Y es que la ausencia de uno de los sentidos, agudiza el resto. Por eso, el turismo gastronómico, es uno de los sectores más desarrollados y adaptados en este sentido.

Turismo para sordos y sordomudos

Este colectivo es uno de los más olvidados en el sector turístico. La accesibilidad para estas personas es muy reducida en la sociedad en general. Como ven, y pueden desplazarse sin problemas, se piensa erróneamente que el sordo o el sordomudo tiene más oportunidades y facilidad que otras personas con discapacidad diferente. Sin embargo, este grupo es uno de los menos considerados y más desconocidos para la sociedad. La mayoría de los sordos y sordomudos, entienden solamente el lenguaje de signos. Muchos de ellos saben leer, sin embargo tienen muchas dificultades para comprender lo que leen, puesto que la sintaxis del lenguaje de signos es muy diferente a la del lenguaje escrito. Partiendo de eso, se puede imaginar la dificultad comunicativa que tienen estas personas con su entorno. La mayor parte de la población desconoce el lenguaje de signos, y ellos, no comprenden al cien por cien el lenguaje escrito, con lo cual, es muy complicado hacerles llegar determinada información.

Aunque son el colectivo más abandonado, ya existen algunos servicios turísticos guías turísticos con lenguaje de signos, y algunos paquetes turísticos diseñados especialmente para ellos.

Actividades adaptadas

Fuente: Turismo Tematico